Una 'app' que pudo ser una página web: así la reconstruí

Fuentes: Your ‘App’ Could Have Been a Webpage (so I fixed it for you…)

Un desarrollador relata cómo, ante la obligación de instalar la aplicación 'Travelbound' para consultar el itinerario de un viaje familiar a Disneyland, decidió revertir el problema y construir él mismo una página web equivalente. Su argumento central es claro: la app solo aporta dos funciones que una web no pueda ofrecer, y ambas son inconvenientes: envía datos de seguimiento a Google y muestra anuncios bautizados como 'inspiraciones'. Una página web, en cambio, permite copiar, imprimir, guardar, marcar como favorita, buscar y usar en cualquier dispositivo, con mayor accesibilidad potencial.

Para rehacerla, montó un dispositivo virtual rooteado en Android Studio con Magisk, usó rootAVD para superar el certificate pinning e interceptó el tráfico de la app con HTTP Toolkit. Así descubrió que la aplicación consulta una URL con la forma https://travelbound.api.vamoos.com/api/itineraries/{usuario}-{contraseña} y recibe un JSON con los datos del itinerario, archivos adjuntos y anuncios. A partir de esa respuesta escribió un script en Ruby que, ejecutado periódicamente con cron, genera una página HTML sin anuncios ni rastreo, protegida con la misma contraseña del grupo y con el JSON en bruto desplegable para auditoría.

El resultado es elocuente: frente a una app de 43 MB que llega a 124 MB tras descargar contenido extra, su versión web ocupa 0,05 MB, con 35 MB opcionales de imágenes, funciona en más dispositivos y ofrece más funcionalidades. El texto reflexiona sobre la 'cultura de las apps' y cuestiona por qué empresas gastan en publicar en tiendas aplicaciones cuyo contenido es HTML servido por HTTP.