Investigadores de la Universidad de Florida han presentado BlueME, una antena que utiliza el efecto magnetoeléctrico para que vehículos submarinos autónomos intercambien datos de forma fiable a distancias de hasta 730 metros con un consumo inferior a 10 vatios. El sistema emplea 15 antenas organizadas en un conjunto de 3x5 que operan a frecuencias muy bajas, entre 35 y 36 kHz, alojadas en carcasas estancas compensadas con aceite para resistir la presión a profundidad. Frente a las ondas de radio, que se atenúan entre 1 y 10 dB por metro en agua salada, y a los sistemas acústicos y ópticos, limitados por el ruido, la distorsión o la turbidez, la longitud de onda comprimida en el agua multiplica la eficiencia de radiación de antenas pequeñas. El equipo estima que la mejora teórica total del enlace alcanza unos 119 dB. Las pruebas en el lago Wauburg, en Gainesville, y en la costa de Florida lograron comunicación estable a 200 metros con 1 vatio en agua dulce y detección de señales a 730 metros con menos de 10 vatios en agua salada, con rendimiento independiente de la turbidez y los obstáculos. Las tasas de datos, de 1 a 100 kb/s, son lentas comparadas con las ópticas, pero suficientes para enviar pings periódicos de estado. Los autores destacan que se trata del primer despliegue práctico al aire libre de antenas magnetoeléctricas y del mayor conjunto de muy baja y baja frecuencia construido hasta ahora, y buscan financiación para probarlas en vehículos a escala real.
Una antena magnetoeléctrica mejora la comunicación submarina 800 mil millones de veces
