Una mujer lituana de 29 años llevaba años intentando quedarse embarazada sin éxito, incluso tras dos tratamientos de fecundación in vitro (FIV). Las pruebas anatómicas y bioquímicas no detectaban ninguna causa aparente de infertilidad. Tras pasar por varios especialistas, un alergólogo descubrió que la paciente era alérgica al plasma seminal de su pareja.
Según un reporte de caso publicado en 2024 por los médicos que la atendieron, la mujer tenía un largo historial de asma y alergias a moho, polvo, gatos, ácaros, polen y perros. Destacaba especialmente su sensibilidad a la proteína Can f 5, presente en la caspa y la orina de los perros. El semen humano contiene proteínas estructuralmente similares a Can f 5, lo que podría provocar una reacción cruzada del sistema inmunitario.
La confirmación llegó tras una prueba controlada con exposición al semen de su pareja, que dio positivo. La alergia al plasma seminal humano es rara, aunque se han documentado 80 casos en todo el mundo. El tratamiento habitual es la inmunoterapia con exposición gradual al alérgeno, pero al no estar disponible en Lituania, los médicos optaron por antihistamínicos antes de las relaciones sexuales.
Tres años después, la mujer seguía sin lograr el embarazo y había desarrollado síntomas adicionales como ardor vaginal y conjuntivitis tras las relaciones. El reporte no aclara si se realizaron pruebas de fertilidad a su pareja, lo que podría explicar por qué la FIV tampoco funcionó. Los autores subrayan que este tipo de alergia debe considerarse en los casos de infertilidad de origen desconocido.
