Unas fosas excavadas en Bulford, a unos cinco kilómetros de Stonehenge, han revelado una estructura de madera levantada aproximadamente 500 años antes que el famoso círculo de piedras del sur de Inglaterra. El hallazgo, presentado por Wessex Archaeology durante las jornadas del solsticio de verano, refuerza la hipótesis de que la observación del Sol era ya una práctica central en la zona y de que ambos enclaves pudieron compartir tradiciones rituales vinculadas a los solsticios.
La excavación, dirigida por el arqueólogo Phil Harding —conocido por su participación en el programa Time Team— entre 2015 y 2017, permitió documentar dos fosas separadas por unos 120 metros que habrían albergado grandes postes de madera. El propio Harding detectó, con una regla y un lápiz, que la alineación apuntaba al amanecer del solsticio de verano, lo que reorientó la investigación hacia una posible función astronómica. En el interior de las cavidades se hallaron fragmentos de cerámica, restos óseos de animales, carbón vegetal y un cuchillo de forma singular, indicios de reuniones colectivas con un componente religioso ligado al culto solar.
Matt Leivers, director de investigación de Wessex Archaeology, consideró "inconcebible" que las comunidades de Bulford y las de la primera fase de Stonehenge no se hubieran conocido, dada la coincidencia cronológica y geográfica. Para los investigadores, el yacimiento representa una versión temprana del mismo sistema que alcanzaría su expresión monumental en Stonehenge, cuyo origen y función siguen abiertos a debate desde su inclusión en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco en 1986.
