Investigadores de los Institutos de Tecnología Avanzada de Shenzhen (SIAT), en China, han desarrollado un textil elaborado con micelio vivo que es autolimpiante, capaz de autorrenovarse y de repararse de forma casi autónoma. El trabajo, dirigido por Ke Li y publicado en la revista Science Advances, describe una "plataforma fúngica programable" basada en el hongo Cordyceps militaris, que tras un secado a 45 grados queda en un estado durmiente de bajo metabolismo. Al aplicar una solución nutritiva de agua de patata, el micelio germina, emite nuevos filamentos y regenera la superficie del material; sobre un agujero, junto con un pequeño parche de hongo fresco, las células vivas cubren la fisura sin adhesivos ni costuras. El equipo incorporó levadura de cerveza (Saccharomyces cerevisiae) para obtener un tono azul estable y Aspergillus niger para dotar al tejido de resistencia a los rayos UV, mediante cocultivo y sin ingeniería genética. Con la empresa berlinesa Peelsphere, el grupo fabricó un prototipo de vestido que muestra las posibilidades del material. Según Li, sus aplicaciones inmediatas pasan por la moda conceptual, accesorios, superficies textiles decorativas, piezas de exhibición y envases biodegradables, aunque todavía será necesario mejorar la durabilidad, la resistencia a la humedad y la consistencia de fabricación antes de pensar en ropa de uso cotidiano o arquitectura permanente.
