Un usuario ha decidido abandonar Android y ha instalado Linux en su teléfono, un Fairphone 4, tras acumular frustraciones con la evolución del Android Open Source Project (AOSP). Entre los motivos señala el peso de los Google Play Services, el cierre del proyecto a los ROM personalizados, la integración forzada de funciones de inteligencia artificial y la reciente restricción para instalar aplicaciones libremente.
Tras evaluar las alternativas disponibles, el usuario se decantó por SailfishOS, aunque conserva un Samsung Galaxy A17 como teléfono secundario para acceder a servicios bancarios y gubernamentales noruegos y a aplicaciones como Uber, que requieren Android. También probó Ubuntu Touch, pero descartó esta opción por la falta de sincronización de notificaciones y del portapapeles con Waydroid, sus aplicaciones nativas más limitadas y la ausencia de bloqueo de números, un problema concreto con su operadora en Brasil.
El autor reconoce que SailfishOS tampoco está exento de problemas en el puerto para el Fairphone 4, como versiones obsoletas de Python y glibc, un cliente de WhatsApp mal programado y un GPS y Waydroid que no funcionan. Como aspecto positivo destaca la navegación por gestos, su marco de aplicaciones y la posibilidad de acceder al sistema por SSH desde el ordenador. El usuario avanza que publicará un análisis más detallado tras un periodo de uso y no descarta hacerse con un Jolla Phone 2 cuando regrese a Noruega.
