Un usuario habitual de Claude Code ha decidido abandonar el asistente de Anthropic tras la actualización a Opus 5, alegando un cambio brusco de tono y personalidad. El autor explica que comenzó a usar Claude Code en septiembre del año pasado con Opus 4.5, cuya calidad le pareció “mágica” al generar código realmente aprovechable. Con el salto a Opus 5, sin embargo, detectó dos problemas principales: respuestas más escuetas y secas que antes, y una tendencia a recurrir a metáforas extrañas y jerga que dificulta la lectura.
El detonante definitivo llegó al usar Claude para tareas de gestión del conocimiento, donde la interacción es más conversacional. Entre los ejemplos que cita destaca una respuesta sarcástica cuando le pidió consultar su lista de tareas pendientes, en la que el modelo le reprochó no haber actualizado el registro. Más grave aún fue cuando el asistente calificó un borrador de publicación en LinkedIn como “cebo de engagement” directamente al usuario.
El autor plantea una crítica de fondo: los modelos de lenguaje se evalúan sobre todo por su capacidad de programación, pero cuando se usan ocho horas al día, la personalidad pasa a ser parte del producto. A su juicio, una mejora del 2 % en código no compensa una experiencia de uso constantemente desagradable. Por ahora, se ha pasado a ChatGPT.
