El desarrollador Tom Bedor relata en su blog el primer contacto que tuvo con un spambot político: un agente que se presenta como Emma, dice representar al grupo "Friends for Peace" y dirige las conversaciones hacia el conflicto en Israel. Al indagar, Bedor descubrió que la web enlazada pertenece a Allyvia, una iniciativa distribuida en EE. UU. por Clock Tower X LLC en nombre del Estado de Israel, según consta en una declaración de registro ante el Departamento de Justicia conforme a la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA). Clock Tower X LLC está controlada por Bradley Parscale —antiguo director digital y de campaña de Donald Trump— y trabaja para Havas Media, agencia con 23.000 empleados, presencia en más de 100 países y 2.800 millones de euros de facturación en 2025. Havas ofrece servicios que incluyen el desarrollo de chatbots de IA. Bedor sospecha que Emma es un modelo de lenguaje por la repetición de frases, la presencia de barreras de seguridad y la credulidad ante perfiles absurdos que él mismo improvisó, como un supuesto abuelo desorientado. En el plano legal, la Ley de Protección al Consumidor Telefónico (TCPA) permite el envío automatizado de mensajes fríos si una persona pulsa el botón de envío, mientras que no existe a nivel federal una norma específica que regule el uso de grandes modelos de lenguaje en este tipo de contactos. California prohíbe los chatbots que se hacen pasar por humanos con fines comerciales o electorales, y la ley SB 243 de 2025 exige信息披露 cuando un chatbot compañero pueda confundirse con una persona, aunque su alcance se centra en asistentes digitales de compañía, no en el marketing proselitista. Bedor cierra su artículo con una nota de humor: los reclutadores de poliamor, de momento, tendrán que seguir buscando candidatos por otros canales.
Un 'spambot' político llamado Emma y la red de influencia detrás
Fuentes:
My First Encounter With a Political SpambotT4
