Un proyecto de ley pendiente en la Legislatura de Michigan busca establecer normas claras sobre cuándo y por qué un empleador puede contactar a un empleado fuera de su jornada laboral. La iniciativa, conocida como Workplace Employee Boundaries Act, fue presentada por la senadora estatal Erika Geiss (D-Taylor) y remitida a la Comisión de Trabajo.
Según el análisis del proyecto, datado el 18 de junio, los empleadores no podrían exigir a sus trabajadores que respondan correos electrónicos, mensajes de texto o comunicaciones en redes sociales sobre asuntos laborales fuera del horario asignado, incluyendo la coordinación de turnos futuros. No obstante, la norma contempla excepciones: los empleados podrían ser compensados contractualmente por su disponibilidad fuera de horario, delimitar ellos mismos sus ventanas de disponibilidad o recibir comunicaciones relativas a emergencias estatales o federales que afecten las operaciones de la empresa.
Geiss defendió la medida argumentando que la presión por estar «siempre conectado» deteriora el bienestar, la vida familiar y afecta de forma desproporcionada a padres y cuidadores. Las infracciones podrían denunciarse ante el Departamento de Trabajo y Oportunidad Económica de Michigan, con sanciones que incluirían multas a la empresa y pago de horas extra al empleado. El análisis también advierte de los costes administrativos derivados de la creación de materiales de formación y la gestión de quejas.
