El proyecto fetaLife, impulsado por BCNatal —integrado por los hospitales Clínic y Sant Joan de Déu y la Fundación "la Caixa"— ha presentado en Barcelona la segunda fase de su prototipo de placenta artificial, una incubadora líquida diseñada para asistir en el futuro a bebés prematuros extremos. En esta etapa, el equipo ha logrado mantener con vida a un feto de oveja durante 21 días, frente a los 12 días alcanzados en la primera fase. El sistema reproduce el entorno uterino mediante un medio líquido y un circuito de circulación extracorpórea conectado al cordón umbilical, con vigilancia médica permanente en remoto.
Otro animal del experimento, la oveja Gaia, permaneció 10 días en la incubadora, fue traslada a una incubadora convencional tras la maduración de sus órganos y hoy, 15 meses después, sigue viva con buenos indicadores de neurodesarrollo. Eduard Gratacós, líder del proyecto y catedrático de la Universitat de Barcelona, ha subrayado que cada día adicional de supervivencia equivale a un 2% menos de mortalidad y de secuelas, y que superar los 14 días demuestra la viabilidad del sistema, aunque otros centros en Filadelfia y Michigan ya han alcanzado los 28 días.
El proyecto, financiado con 7,6 millones de euros por la Fundación "la Caixa", encara ahora una nueva etapa centrada en mejoras tecnológicas y preparativos éticos y legales con vistas a un primer ensayo en humanos en aproximadamente dos años, con la incorporación de nuevos financiadores. La prematuridad extrema, de seis meses o menos, afecta cada año a 25.000 familias en Europa, con tasas de supervivencia del 25% al 75% y secuelas neurológicas, broncopulmonares, intestinales, auditivas, visuales y cardiovasculares frecuentes entre los supervivientes.
