Un agente de la Policía de Alpharetta, Dustin Bozzo, utilizó el sistema de lectores automáticos de matrículas Flock Safety en al menos 85 ocasiones entre marzo y mayo para localizar los vehículos de una expareja sentimental —también miembro del cuerpo— y de otro compañero cuya matrícula empezó a buscar tras notar que solía estar cerca de la suya. Según documentos internos obtenidos por WIRED, Bozzo realizó 56 búsquedas sobre el vehículo de su ex y otras 29 sobre el del segundo agente, además de 18 consultas sobre la matrícula del tío de la mujer, después de que ésta sufriera un accidente y utilizara su coche. En cada consulta, Bozzo seleccionaba sistemáticamente las categorías "Persona buscada" o "Infracción de tráfico" al ser interrogado por el sistema, según los registros de auditoría citados por el sargento Jabbar Braithwaite en su informe. Bozzo admitió la relación pero sostuvo que no actuó con intención de intimidar ni de causar daño y que solo pretendía verificar que su ex llegara a casa de forma segura. El jefe de Policía, Trent Lindgren, confirmó que Bozzo fue suspendido con sueldo el 20 de julio y dimitió el 5 de agosto tras una investigación interna. La División de Investigaciones Criminales mantiene abierta una pesquisa penal paralela. El caso se enmarca en una serie creciente de abusos documentados: la organización Investigative Journalists ha contabilizado al menos 45 incidentes de policías que usaron Flock para rastrear a parejas o exparejas en todo el país. La empresa Flock Safety declinó pronunciarse.
