Un agente del sheriff del condado de Monroe, en los Cayos de Florida, fue detenido en marzo tras rastrear y perseguir con su patrulla a una mujer a la que había conocido semanas antes durante un servicio de seguridad fuera de servicio en el rodaje de la serie de AppleTV+ 'Bad Monkey'. Según affidavits policiales obtenidos por 404 Media, Lamar Roman acosó verbalmente a la víctima cuando bajaba de un autobús de extras, le pidió insistentemente su nombre completo y su cuenta de Instagram y le advirtió en tono de coqueteo que iba a detenerla. Tras abandonar el rodaje, Roman consultó sin causa justificada el Master Name Index, la base de datos DAVID del Departamento de Vehículos Motorizados de Florida y los sistemas NCIC/FCIC para obtener la foto, los datos y la matrícula de la mujer. Posteriormente añadió la placa a una lista activa del sistema de lectores automáticos de matrículas Guardian, lo que le permitió recibir una alerta en tiempo real cuando su vehículo pasó frente a una cámara. Con esa localización, circuló a 70 millas por hora por una carretera con límite de 55, adelantó de forma ilegal a tres vehículos y casi provocó un choque frontal con una camioneta que se salió de la vía para esquivarlo. Cuando detuvo a la mujer, Roman le dijo que sabía que era ella y que esperaba que su novio estuviera en el coche para interrogarlo. La víctima declaró sentirse asustada y solo entonces descubrió el seguimiento. Roman reconoció ante los investigadores que sabía que la búsqueda era ilegal y describió a la mujer como un 'objeto brillante'. El caso reaviva el debate nacional sobre el abuso policial de herramientas como Flock y Guardian, sistemas de reconocimiento de matrículas con inteligencia artificial cuyo uso se ha disparado en EE UU.
