Imágenes de la cámara corporal obtenidas por 404 Media muestran al expolicía de Florida Lamar Roman explicando por qué consultó bases de datos gubernamentales y lectores automáticos de matrículas para acosar a una mujer que conoció en el rodaje de la serie de Apple TV 'Bad Monkey'. "Vi algo brillante, tonteando y todo eso", reconoció durante el interrogatorio policial. Roman buscó a la víctima en el sistema DAVID de la Dirección de Vehículos, obtuvo su dirección, firma y fotografía, e introdujo su matrícula en una 'hot list' para que los lectores ALPR le avisaran cuando su coche circulara por la carretera. Después aceleró hasta casi provocar un choque frontal para darle el alto.
La detective Jenna Moeller, que investigó y detuvo a Roman, informó a la víctima de que no era el primer caso de uso indebido de bases de datos que investigaba. "Hemos tenido a agentes que las usan mal una y otra vez: ves a una chica atractiva y no la buscas en una base de datos. No es para eso", le trasladó. La víctima relató que Roman le dijo durante la parada: "Te dije que te encontraría y te daría el alto". Roman fue despedido y perdió el acceso a los sistemas policiales. La investigación saca a la luz un patrón más amplio: según Flock, el CEO Garrett Langley ha reconocido que su sistema ha 'pillado a muchos malos policías', después de que The Washington Post documentara al menos 50 incidentes de abuso de ALPR.
