Un agente de la Policía de Derbyshire, en el Reino Unido, es objeto de una investigación criminal por el presunto uso de inteligencia artificial para elaborar material probatorio en varios casos, en lo que las autoridades consideran el primer caso conocido de este tipo en el país. El oficial, cuya identidad no ha trascendido, está siendo investigado por un presunto delito de perversión del curso de la justicia y ha sido retirado del servicio operativo a la espera del resultado de las pesquisas. La fuerza policial confirmó la apertura de la investigación, que se encuentra en sus fases iniciales, y aseguró que colabora con la Crown Prosecution Service para identificar los posibles casos afectados. No se han producido detenciones y la investigación no se ha hecho pública hasta ahora.
El caso se conoce días después de que Alex Murray, responsable del centro de Inteligencia Artificial del Consejo Nacional de Jefes de Policía, informara de que varios cuerpos policiales han sido instados a dejar de utilizar sistemas de IA para redactar declaraciones judiciales y otras tareas, ante las dudas sobre su fiabilidad. En abril, la Policía Metropolitana londinense abrió investigaciones contra cientos de agentes tras desplegar durante una semana una herramienta de IA de la empresa estadounidense Palantir, que permitió detectar irregularidades que van desde incumplimientos del teletrabajo hasta sospechas de corrupción y delitos graves, y que se saldó con la detención de tres oficiales por abuso de autoridad, fraude, agresión sexual, prevaricación y uso indebido de sistemas policiales.
