La planta suiza Vigier Ciment, con 150 años de antigüedad y responsable de una quinta parte del cemento del país, desplegó en enero de 2025 el robot cuadrúpedo ANYmal, de la empresa ANYbotics, para sustituir las rondas nocturnas de inspección que hasta entonces realizaban operarios a pie. La planta, ubicada en las colinas del Jura, alberga más de 1.000 máquinas repartidas en varios edificios conectados por escaleras de hasta 16 tramos, con temperaturas de 50 grados, polvo constante y presencia puntual de amoníaco.
En dieciséis meses de operación autónoma, ANYmal ha completado más de 33.000 inspecciones sin fallos técnicos. Cada noche recorre más de 450 puntos predefinidos en tres molinos y seis niveles, equipado con cámara visual, cámara térmica, sensor de gas y cámara acústica con alcance de 50 metros. Los datos se vuelcan en la plataforma Data Navigator, que elabora un informe diario para mantenimiento.
Entre los hallazgos destaca una grieta en la base de una trituradora que provocaba una fuga de aceite no reportada; de no detectarse, habría supuesto más de una semana de parada y pérdidas superiores a los 630.000 dólares. El robot también identificó un rodamiento a 140 grados, evitando una avería de emergencia valorada en 30.000 dólares, y midió niveles de amoníaco en los muelles de descarga que antes no se controlaban. ANYmal saca al personal de las zonas más peligrosas y amplía la cobertura de los sensores fijos tradicionales, que solo monitorizaban unos 200 elementos.
