Un trabajador de la construcción de 45 años acudió a urgencias por una hinchazón extrema y un dolor progresivo en el hombro derecho. La radiografía reveló que la articulación glenohumeral había desaparecido por completo: la cabeza del húmero no existía y el hueso quedaba flotando libre en el brazo, sin anclaje al cuerpo. Una resonancia magnética confirmó además la destrucción del manguito rotador, con roturas de grosor completo en tres de los cuatro tendones principales (supraespinoso, infraespinoso y subescapular).
Los médicos diagnosticaron el síndrome de hombro de Milwaukee (MSS), una artropatía rara y devastadora. El término fue acuñado en 1981 a partir de los casos de cuatro mujeres mayores de Wisconsin que presentaban destrucción severa de la articulación y roturas masivas del manguito rotador. La afección es similar —y posiblemente una variante— de la artritis destructiva rápida, identificada un año después, en 1982. El caso, publicado en el New England Journal of Medicine, ilustra una de las presentaciones más extremas conocidas de esta enfermedad.
