Un equipo de la Universidad de Chicago ha desarrollado un método electroquímico para separar tierras raras entre sí empleando óxido de manganeso en capas y agua, sin los ácidos ni disolventes orgánicos que exige la industria actual. La investigación, publicada en Nature Chemical Engineering y realizada con la Universidad Northwestern y el Laboratorio Nacional Argonne, explota la diferencia de tamaño entre las capas de hidratación de los iones de lantánidos: los más pesados, con envoltura de agua más pequeña, encajan mejor en los canales del mineral, mientras que los más ligeros los ensanchan y se liberan. La incorporación de iones de magnesio como andamio y el uso de corriente eléctrica afinaron la selectividad: la separación de neodimio sobre lantano pasó de un factor de 1,6 a 5,4, y tras dos ciclos se obtuvo neodimio con un 97 % de pureza. Según los autores, la técnica es competitiva con los métodos vigentes y podría descentralizar un procesado que hoy se concentra en unos pocos países, aunque todavía no está lista para escalar a nivel industrial.
