Un misil impactó este jueves en la localidad polaca de Tarnawa-Kolonia, cerca de Lublin (este de Polonia), y abrió un cráter de unos 10 metros de diámetro con fragmentos dispersos a dos kilómetros de la población más cercana. El Mando Operativo de las Fuerzas Armadas (DORSZ) detectó el objeto a las 3:40 horas (1:40 GMT) cuando volaba en dirección oeste por el espacio aéreo polaco; un caza F-16 despegó para identificarlo e interceptarlo, pero el misil desapareció de los radares antes de que se completara la identificación. El primer ministro, Donald Tusk, calificó el suceso como un "incidente grave" y apuntó que, con toda probabilidad, se trata de un misil balístico ruso Kh-101, uno de los empleados por Moscú en su ofensiva contra Ucrania. Tusk suspendió su agenda y se desplazó a Lublin para presidir un gabinete de crisis con el ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, y altos mandos militares, mientras la policía acordonó la zona del impacto. El ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, confirmó que el objeto es un misil de crucero Kh-101 disparado por Rusia, en una noche en la que Moscú lanzó unos 70 misiles y 280 drones contra Ucrania. El episodio recuerda la incursión de al menos 23 drones rusos en espacio aéreo polaco registrada el año pasado, que obligó a activar cazas aliados y a cerrar temporalmente el aeropuerto de Varsovia-Chopin.
