Un mes probando Siri AI: entusiasmo inicial que se enfría sin causa aparente

Fuentes: My Brief Summer Fling With Siri AI

Una periodista de Wired probó la beta para desarrolladores de Siri AI, el asistente renovado de Apple integrado en iOS 27, durante el verano de 2026. En las primeras semanas quedó convencida de que sería una «herramienta todopoderosa» en el iPhone: las respuestas le parecían fiables, la interfaz resultaba elegante y funciones como la búsqueda de mensajes antiguos o fotos usando el contexto personal del teléfono funcionaban con una precisión inédita.

Sin embargo, tras el primer mes, su uso empezó a decaer sin una razón clara. El nuevo Siri representa una mejora sustancial respecto a versiones anteriores y Apple mantiene su enfoque de privacidad, pero la periodista acabó volviendo al doomscrolling en Instagram, a búsquedas manuales y a su chatbot habitual, Claude de Anthropic. Reconoce que su caso puede ser atípico: otros betatesters afirman usar el asistente más y para más tareas, valorando especialmente la rapidez para localizar información enterrada en el dispositivo.

Analistas del sector como Dipanjan Chatterjee (Forrester), Ramon Llamas (IDC) y Avi Greengart (Techsponential) coinciden en que la reacción de los usuarios avanzados no marcará el éxito comercial del producto, porque la mayoría de los usuarios de iPhone se conforman con el software por defecto de Apple y muchos confían más en la compañía para tratar sus datos que en rivales de IA. Otro segmento de propietarios de iPhone, no obstante, rechaza de entrada cualquier herramienta que lleve la etiqueta de inteligencia artificial generativa. La experiencia personal de la autora fue breve, pero ella misma zanja: «no es por ti, es por mí».