Un laboratorio del Departamento de Energía investiga sensores lidar chinos por posibles riesgos de seguridad

Fuentes: Exclusive: US government lab is probing Chinese-made lidar for security vulnerabilities

El Laboratorio Nacional de Idaho, dependiente del Departamento de Energía de EE. UU., está analizando si los sensores lidar de fabricación china pueden suponer un riesgo de ciberseguridad si se generalizan en los vehículos del país, según ha sabido TechCrunch por dos fuentes conocedoras del estudio, que pidieron el anonimato. La investigación está financiada por una o varias empresas del sector del vehículo eléctrico y autónomo; entre las firmas consultadas —Rivian, General Motors, Ford, Kodiak, Lucid, Nuro y Uber— ninguna reconoció estar al tanto, mientras Nvidia, Zoox y Aurora no respondieron.

El lidar, tecnología que mide distancias con pulsos láser, es clave para la conducción autónoma. Fabricantes chinos como Hesai y RoboSense han reducido precios desde los 75.000 dólares de hace una década a unos pocos cientos, lo que ha empujado a varias automotrices estadounidenses a considerarlos. Los fabricantes locales, entre ellos Luminar en bancarrota, no han podido competir en costes.

Legisladores como Tammy Baldwin, Ted Budd, John Moolenaar y Raja Krishnamoorthi promueven proyectos de ley para vetar el lidar chino, citando espionaje militar e industrial y la posibilidad de "puertas traseras" que transmitan datos a China. Hesai y RoboSense ya figuran en la lista 1260H del Pentágono. El CEO de Innoviz, Omer Keilaf, advierte de dos riesgos: el apagado masivo de sensores y la compresión y envío de los datos detallados del entorno vial. Un fallo de calendario en Hesai dejó sin funcionar durante un día vehículos con sus sensores en 2024.