Un investigador ha logrado factorizar la clave RSA de 512 bits utilizada por T-Mobile para firmar las claves de desarrollo del T-Mobile Sidekick, un dispositivo lanzado en 2002 que dependía de un sistema operativo propietario, DangerOS. Este logro, realizado en 2026, permite generar nuevas claves de desarrollo válidas para el dispositivo, algo que la empresa original dejó de hacer en 2011 tras la pérdida de datos masiva. El proceso empleó la herramienta CADO-NFS, una implementación del crivo de campo de números general, distribuido entre 220 núcleos de CPU en siete máquinas. El cálculo requirió aproximadamente 49 días de cómputo y 8,5 horas de tiempo de pared. La clave original, emitida en 2003, era considerada segura en su época, pero hoy es vulnerable debido al avance en la computación paralela. El investigador validó la clave factorizada verificando que el resultado coincidiera exactamente con el archivo original de la empresa, demostrando que la seguridad de las claves de 512 bits ha quedado obsoleta para aplicaciones modernas, aunque su uso en el Sidekick fue limitado por el contexto de la época.
