Un equipo de geólogos de la Universidad Curtin, en Australia, sostiene que los continentes de la Tierra surgieron gracias a una prolongada e intensa lluvia de asteroides que mantuvo la corteza primitiva lo suficientemente caliente y delgada como para permitir la formación de masas continentales flotantes y ricas en sílice. El geólogo Tim Johnson explica que las rocas continentales más antiguas datan de hace unos 4.030 millones de años, al final del Hadeico, los basaltos más arcaicos de hace 4.200 millones y solo unos pocos cristales de circón llegan hasta los 4.400 millones, lo que deja a los científicos con muy poca evidencia directa para reconstruir el origen de los continentes.
Ante esa escasez de datos, la comunidad maneja dos hipótesis principales. Una plantea que ya existía tectónica de placas durante el Hadeico y que la corteza continental se generó sobre zonas de subducción. La otra defiende que el calor extremo impedía la existencia de placas rígidas y que el material continental se formó sobre plumas del manto, comparables a las burbujas de una lámpara de lava. El nuevo modelo propone que los impactos asteroidales fueron la clave: al fundir y remover continuamente la corteza primitiva, crearon las condiciones térmicas y mecánicas necesarias para que surgieran los primeros continentes hace unos 4.000 millones de años.
