Un ingeniero de software describe su experiencia tras ser despedido por la empresa Fable, argumentando que la inteligencia artificial generativa ha reemplazado su rol técnico. El autor, quien trabajó como último ingeniero en la compañía, señala que la IA fue más económica que su salario y que la dirección priorizó la eficiencia sobre la resolución de problemas operativos, eliminando a su equipo de desarrollo de productos nuevos. Tras su salida, el autor experimentó una crisis de ansiedad y duda sobre su futuro profesional, observando que colegas en empresas de gran capitalización (FAANG) también han perdido sus puestos debido a decisiones de reestructuración impulsadas por la IA.
El texto analiza las limitaciones actuales de los modelos de frontera, argumentando que carecen del 'sabor' o juicio necesario para tomar decisiones de producto efectivas y predecir consecuencias a largo plazo. Aunque reconoce que la IA puede generar código funcional, como en el caso de Shopify abandonando React Native, el autor sostiene que falta la capacidad de anticipar el impacto en la complejidad y el costo. Concluye que la IA no reemplazará a los ingenieros experimentados, sino que cambiará cómo se invierte en el sector, reduciendo la alegría de la programación y aumentando la presión por entregar resultados inmediatos.
