Un ingeniero de software denuncia que la IA ha convertido su trabajo en rutina vacía

Fuentes: A grumpy screed about AI in software engineering

Un ingeniero de software con dos décadas de experiencia denuncia que el uso de herramientas de IA generativa para escribir código ha transformado su profesión en una jornada dominada por lo que califica como "slop" —trabajo generado de baja calidad y sin criterio humano—. En una entrada de blog titulada 'Un alegato gruñón sobre la IA en la ingeniería de software', el autor describe cómo los pull requests, las revisiones de código, los documentos de diseño, las descripciones de tickets y hasta las decisiones de liderazgo están ahora mediados por contenido producido por modelos de lenguaje, hasta el punto de que, según él, entre el 50 % y el 100 % de la práctica diaria de ingeniería en muchas organizaciones depende de ese tipo de output.

El texto, dirigido a la comunidad técnica, sostiene que el disfrute por el oficio ha desaparecido porque ya no se programa: se espera a que un bot genere código. Rechaza la opción de abandonar el uso de estas herramientas por motivos profesionales: en la mayoría de entrevistas de trabajo para puestos de ingeniería de software, la opinión favorable sobre la IA se ha convertido, afirma, en un filtro de actitud en las primeras rondas del proceso de selección. Tampoco ve viable montar una empresa propia sin IA, porque el mercado está saturado de aplicaciones generadas con modelos y, según él, incluso empresas como Apple lanzan ya ese tipo de productos.

El autor no ofrece una conclusión cerrada, pero señala proyectos como el lenguaje de programación Zig como ejemplos de comunidades que mantienen una postura crítica frente al uso de IA en el desarrollo. Concluye que esos espacios pueden sobrevivir como nichos, aunque difícilmente tendrán impacto comercial.