El incendio forestal que arrasa la región francesa de Gironda se sitúa a unos 15 kilómetros al sur de Burdeos, según advirtió el alcalde de la ciudad, Thomas Cazenave, que aseguró estar preparándose "para cualquier eventualidad" y habilitado espacios para alojar a un gran número de personas en caso de nuevas evacuaciones. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, calificó la situación como "sin precedentes" y describió un fuego "con vida propia" que los bomberos intentan contener en medio de temperaturas extremas.
El alcalde de Cestas, Jerome Steffe, declaró a la BBC que este será "el incendio del siglo" y detalló la evacuación nocturna de 17.000 vecinos de su municipio. Hasta la fecha, la región ha registrado 42.000 hectáreas quemadas y 240 viviendas destruidas. Aunque la velocidad del fuego ha disminuido, Steffe advirtió del riesgo por la caída de brasas y los cambios de viento.
El primer ministro Sébastien Lecornu informó de que Francia atraviesa "una temporada de incendios sin precedentes", con 116.085 hectáreas quemadas y 13.566 focos registrados desde enero. Advirtió de que el 90 % de los incendios tienen origen humano —muchos por descuido— y que algunos fueron provocados deliberadamente, con 162 arrestos desde el 6 de julio. El presidente Emmanuel Macron visita las zonas afectadas de la Gironda.
Mientras, España cumple su quinto día de emergencia nacional por incendios al oeste de Madrid, donde han ardido más de 27.000 hectáreas. El Servicio de Cambio Climático de Copernicus señala que Europa es el continente que más rápido se calienta, el doble que la media mundial, lo que favorece olas de calor más intensas y un mayor riesgo de incendios.
