Un humanoide de madera inspiró las manos robóticas más hábiles de la actualidad

Fuentes: How a Humanoid Made of Wood Sparked Today's Most Dexterous Robot Hands
Imagen generada por IA con el prompt: Wooden humanoid robot standing in a dimly lit 1980s attic workshop, surrounded by mechanical parts, pneumatic tubing, old printers, and a pot of spaghetti, warm tungsten lighting, DIY robotics aesthetic
Imagen generada con IA

En 1987, el fotógrafo británico Richard Greenhill, sin formación formal en robótica, decidió construir en su ático un humanoide a tamaño real capaz de realizar tareas útiles, como transportar equipaje. Reunió a una docena de aficionados bajo el nombre de Shadow Group, que se citaban cada miércoles mientras su esposa Sally cocinaba una gran olla de espaguetis. Su proyecto principal fue Shadow Walker, un robot bípedo cuyo esqueleto de arce fue diseñado por el experto en animatrónica David Buckley a partir de atlas médicos de anatomía humana, simplificado a un único hueso en la pantorrilla y un dedo ancho en cada pie.

Greenhill descartó los motores y accionó el robot con 28 "músculos de aire" basados en el músculo artificial de McKibben, que extendían y contraían las articulaciones mediante aire comprimido. La máquina, de 168 cm y 38 kg, logró mantenerse de pie y recuperar el equilibrio tras pequeños empujones, pero el caminar sostenido se resistió. Rich Walker, incorporado al grupo siendo adolescente, escribió el software de control y exploró redes neuronales para resolver el balance, topándose con la fragilidad de sensores y válvulas.

La iniciativa coincidió con un momento clave de la robótica: el Unimate había debutado en 1961, el IEEE creó su primer consejo de robótica en 1984 y Honda trabajaba desde 1986 en su serie experimental de humanoides. En septiembre de 1990, el Turing Institute y la Universidad de Strathclyde organizaron en Glasgow los primeros Juegos Olímpicos Internacionales de Robots, con más de 50 participantes de universidades, industria y grupos aficionados de una decena de países. Shadow Walker compitió disfrazado con pantalones para ocultar sus músculos neumáticos. El campeón absoluto fue el robot Yamabico, de la Universidad de Tsukuba (Japón), dirigido por Shoji Suzuki. La herencia del Shadow Group pervivió en la Shadow Robot Company, cuya experiencia acumulada con manos manipuladoras —heredera directa de aquel trabajo artesanal— la ha convertido en referente actual de las manos robóticas más hábiles del mercado, empleadas en investigación e industria en todo el mundo.