Un joven de unos 20 años en Edimburgo (Escocia) acudió a un centro oftalmológico con un aumento de moscas volantes y destellos luminosos en el ojo derecho durante seis días. Los especialistas Niamh O'Connell y Ashraf Khan hallaron un cuadro bilateral grave: el ojo derecho presentaba múltiples desgarros de retina, hemorragias retinianas extensas y un desgarro retiniano en la unión anterior (diálisis retiniana), una lesión asociada normalmente a traumatismos oculares severos. El ojo izquierdo mostraba hemorragias más generalizadas y seis roturas de espesor total en la retina.
Sin antecedentes traumáticos ni familiares de enfermedades oculares, salvo una leve miopía corregida con gafas, el paciente terminó confesando que había utilizado una pistola de masaje percutor con un cabezal pequeño en forma de bala para aliviar la fatiga ocular derivada de largas jornadas frente a pantallas. Los autores recogieron el caso en un informe de BMJ Case Reports y advierten del riesgo de aplicar este tipo de dispositivos de vibración sobre estructuras tan delicadas como el globo ocular.
