La empresa californiana de seguridad Calif descubrió con ayuda de inteligencia artificial un gusano bautizado como "WeWorm" que explotaba una vulnerabilidad en la tecnología VoIP de WeChat y podía propagarse sin interacción del usuario mediante una simple llamada. El ataque funcionaba tanto en Android como en iOS y, según los datos de uso de la aplicación, habría permitido comprometer más de mil millones de cuentas en poco tiempo, ya que el gusano se transmitía de un contacto a otro aparentando llamadas de números conocidos. Para tomar el control completo del smartphone hacían falta además otras brechas.
Calif notificó el fallo a Tencent el 24 de julio; tras un bloqueo inicial de sus cuentas, el grupo chino desplegó los parches el 21 de agosto. La compañía asegura que se trata del primer gusano capaz de propagarse de forma totalmente automática entre dispositivos Android e iOS, y que con apoyo de la IA el exploit se desarrolló en dos días y el gusano completo en una semana. Aunque en teoría era posible rechazar la llamada en cuestión de segundos, la infección volvía a intentarse de inmediato. Calif advierte además de que, combinada con su reciente técnica "OEMpocalypse" para Android, la amenaza habría tenido un potencial destructivo mucho mayor.
