Un estudio detecta signos de sobrecarga de CO2 en sangre humana y alerta de efectos tóxicos en medio siglo

Fuentes: Carbon dioxide overload, detected in human blood, suggests a potentially toxic atmosphere within 50 years

Un estudio publicado en la revista Air Quality, Atmosphere & Health sostiene que la concentración atmosférica de dióxido de carbono (CO2), que ha pasado de menos de 340 partes por millón (ppm) en 1980 a más de 420 ppm en 2025, está dejando una huella medible en la bioquímica sanguínea de la población estadounidense. Los autores analizaron datos de aproximadamente 7.000 personas recogidas cada dos años por la encuesta nacional NHANES entre 1999 y 2020 y observaron que los niveles séricos de bicarbonato (HCO3−) crecen en paralelo al CO2 atmosférico, mientras que el calcio y el fósforo descienden de forma sostenida.

El CO2 que produce la respiración celular se transforma en bicarbonato gracias a la enzima anhidrasa carbónica, principal sistema de transporte y eliminación de este gas. Cuando la sangre se acidifica por exceso de CO2, el cuerpo moviliza calcio y fosfato desde el hueso para amortiguar el pH, lo que explica la caída de ambos iones en suero. Según las proyecciones del trabajo, si la tendencia actual se mantiene, el bicarbonato sanguíneo rozará el límite superior del rango saludable (22–26 mEq/L en sangre arterial) en medio siglo, y el calcio y el fósforo alcanzarán el suyo antes de 2100.

Los investigadores, liderados por Sapna Ray, subrayan que estos niveles de bicarbonato se asocian a efectos adversos sobre el sistema nervioso, cardiovascular y óseo, y piden reducciones urgentes de las emisiones antropogénicas de CO2 para proteger la salud pública.