Un estudio de referencia advierte del riesgo del uso de pantallas en menores de dos años

Fuentes: Screen time can damage under-twos' development, landmark study suggests

Un equipo de cuatro universidades británicas ha publicado la revisión más completa hasta la fecha sobre los efectos de las pantallas en bebés y niños menores de dos años, y concluye que el uso intencional de dispositivos digitales en esa franja etária debería evitarse por completo. El estudio, elaborado por la Action on Digital Device Immersive Conditions Team, advierte de que la exposición a pantallas puede reducir las oportunidades de apego con los cuidadores, limitar el juego físico con otros niños y restringir el desarrollo del lenguaje, además de asociarse a sobreestimulación, dificultades de sueño, problemas de salud visual y obesidad infantil. Los investigadores subrayan que los menores de dos años no deberían recibir tiempo de pantalla intencional de forma regular, aunque reconocen que la exposición pasiva es inevitable en la sociedad actual.

El equipo, formado por las universidades de Leeds, Leeds Trinity, Loughborough y Aston, reclama una evaluación de riesgos específica para bebés y pide al Gobierno que reconsidere su reciente guía sobre pantallas para menores de cinco años, que recomienda evitar su uso en menores de dos años salvo en actividades compartidas que fomenten el vínculo y la conversación. Rafe Clayton, codirector del estudio en la Universidad de Leeds, ha señalado que los padres carecen de orientación sobre su propio uso de pantallas y están inculcando hábitos poco saludables a sus hijos de forma no intencionada. La investigadora Carmen Clayton, de Leeds Trinity University, ha pedido al Ejecutivo un mejor acompañamiento a las familias. Andrea Leadsom, fundadora de la 1,001 Critical Days Foundation, ha calificado el informe como un «toque de atención» y ha instado a las tecnológicas a no etiquetar contenidos como aptos para bebés. La comisaria de la infancia en Inglaterra, Rachel de Souza, y el Ministerio de Educación han defendido que la guía oficial es un primer paso para orientar a las familias.