Un estudio independiente publicado en JAMA Network Open cuantifica el impacto de la decisión adoptada en septiembre por el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) —un panel de asesores seleccionados a mano por el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr.— de retirar la recomendación federal de la vacuna combinada MMRV, que protege contra sarampión, paperas, rubéola y varicela. La investigación, realizada por investigadores del estado de Washington sobre más de 200.000 historiales de vacunación de niños de entre 12 y 47 meses en el condado de King (Seattle) entre 2015 y 2025, constata que aproximadamente 31.000 menores —cerca del 15%— recibieron la MMRV en ese periodo. La retirada implicó que las aseguradoras privadas dejaran de estar obligadas a cubrir la vacuna y que esta dejara de estar disponible a través del programa federal que inmuniza a cerca de la mitad de los niños estadounidenses, procedentes en su mayoría de familias con bajos ingresos. El estudio revela así que la medida afecta de forma desproporcionada a menores vulnerables. La mayoría de los niños norteamericanos reciben en su lugar dos pinchazos separados —MMR y varicela— administrados de forma simultánea (MMR+V). El análisis también señala que los asesores de Kennedy revisaron la MMRV sin aplicar el marco estándar de evaluación que el ACIP ha utilizado históricamente, por lo que obviaron cuestiones básicas como a qué niños afectaría realmente el cambio.
