Un estudio con ratones demuestra por qué la genética heredada determina el riesgo de cáncer

Fuentes: Study reveals why DNA damage from smoking and UV rays may cause cancer in some people but not others

Un estudio internacional publicado en Nature aporta la primera prueba directa de que la carga genética heredada condiciona cómo evolucionan los tumores tras una exposición a agentes que dañan el ADN, como el humo del tabaco o la radiación ultravioleta. Los experimentos, coordinados por las universidades de Cambridge y Edimburgo, se realizaron con cuatro cepas de ratones con distinta susceptibilidad al cáncer de hígado, a los que se administró una dosis única del carcinógeno dietilnitrosamina (DEN), presente en el humo del tabaco y en algunos alimentos procesados. Al controlar idénticamente las condiciones, los investigadores descartaron la variación ambiental y pudieron atribuir las diferencias tumorales a la genética de cada cepa. Secuenciaron casi 600 tumores y comprobaron que, aunque en todos los casos se activó la vía de señalización MAPK vinculada al crecimiento celular, el tipo exacto de mutación conductora y la tendencia a duplicar el genoma completo variaban según el fondo genético del ratón. Los autores, liderados por Duncan Odom (ahora en el DKFZ alemán), Sarah Aitken (Yale) y Martin Taylor, concluyen que los cánceres pueden alcanzar el mismo destino biológico por trayectorias distintas, marcadas por la herencia genética. El hallazgo sugiere que la respuesta a fármacos oncológicos también diferirá entre pacientes en función de su genoma y aboga por estrategias de cribado y medicina de precisión que consideren la diversidad genética de las poblaciones.