Un estudio con coprolitos revela que el desierto más árido de Asia albergó bosques hace 4.000 años

Fuentes: Hemos encontrado un excremento fosilizado y ahora sabemos que en el desierto más árido de Asia hace 4.000 años había un bosque

Un estudio arqueológico demuestra que la cuenca del Tarim, en el noroeste de China —hoy uno de los lugares más secos del planeta, con apenas 20 milímetros de lluvia al año—, contaba hace 4.000 años con ríos, humedales y bosques de álamos y sauces. La investigación, publicada en la revista Archaeological and Anthropological Sciences, se basa en el análisis de coprolitos de animales y restos de carbón vegetal de hogueras de la cultura Xiaohe (2050-1350 a. C.). El 54% de los carbones identificados corresponde a álamos y sauces, y el 18% a tamariscos, especies propias de bosques ribereños. Además, el 83% del polen conservado en los excrementos pertenece a la enea, una planta acuática usada como alimento y fibra, lo que apunta a una dieta ganadera basada en recursos de humedal.

Los autores concluyen que la comunidad practicaba un modo de vida sedentario con ganadería, sin necesidad de agricultura, sostenido por la pesca, las plantas acuáticas y los pastos. El hallazgo ofrece información directa sobre el paisaje del Tarim antes de su aridificación y resulta clave para modelar el cambio climático pasado en Asia Central.

El trabajo presenta limitaciones: la atribución de los excrementos a cada especie no siempre es segura, y la sobrerrepresentación de polen de enea podría distorsionar la diversidad real del entorno. Tampoco se descarta que existieran cultivos no documentados.