Un equipo internacional liderado por la Universidad de Queensland y el Instituto Australiano de Ciencias Marinas (AIMS) ha elaborado el mayor inventario microbiológico de la Gran Barrera de Coral, publicado en Nature. La investigación analizó muestras de agua de 48 arrecifes y construyó la Great Barrier Reef Microbial Genomes Database, una base de datos abierta a la comunidad científica. El trabajo reunió 808.585 genomas virales, 5.283 genomas bacterianos y arqueales y 20 genomas de picoeucariotas a escala cromosómica, con 876 especies procariotas identificadas, 584 de ellas inéditas en bases de datos públicas, y unas 362.802 clases virales distintas.
Los autores destacan el papel de los microbios arrecifales en la producción de oxígeno y la base de las cadenas alimentarias oceánicas. El estudio combino lecturas largas de Nanopore y lecturas cortas de Illumina, lo que permitió recuperar organismos con bajo contenido de guanina-citosina que las técnicas previas subestimaban hasta 18 veces, y reconstruir cromosomas completos de microalgas como Bathycoccus y Ostreococcus. La base de datos superó la cobertura de proyectos como Tara Oceans y GEM.
Los investigadores proponen medir alteraciones microbianas como herramienta de vigilancia ambiental, más económica que ciertos análisis de contaminantes, y como complemento al seguimiento que AIMS realiza desde hace más de 40 años.
