Un esqueleto hotelero en Ibiza: cinco años de vida entre ferralla y forjado

Fuentes: El hotel en ruines on malviuen els treballadors del turisme eivissenc: "Em fa vergonya, però he d'explicar la meva història"T2

M., ayudante de cocina saharaui de unos cuarenta años, lleva cinco veranos viviendo en el esqueleto inacabado de un hotel de lujo en Punta d'en Xinxó, Cala de Bou, en el municipio de Sant Josep de sa Talaia (Ibiza). La estructura, de 16.733 metros cuadrados y paralizada desde el estallido de la burbuja inmobiliaria, carece de ventanas, puertas y servicios básicos: M. duerme en una tienda de campaña, cocina en un hornillo de gas y se protege del sol con la malla de una obra. Su sueldo —1.800 euros al mes, con finiquito en octubre— no le permite acceder a un alquiler digno; la opción más barata que ha encontrado son 350 euros por una cama en una vivienda compartida por treinta personas. Por eso, asegura, prefiere seguir en el hotel en ruinas.

A principios de mayo, el edificio absorbió a decenas de desahuciados saharauis procedentes de la villa miseria de sa Joveria, en la periferia de la capital insular, y el asentamiento se disparó. En redes y grupos de WhatsApp, la zona ha sido rebautizada como "Cala de Bronx". El alcalde, Vicent Roig (PP), calificó el lugar de "despropósito y vertedero" y acusó a la promotora Cala Xinxó SL —que tasó el inmueble en 55 millones de euros— de propiciar la entrada de ocupantes para presionar al Ayuntamiento. El caso se encuentra en los tribunales, ya que la Policía Local no puede acceder al recinto y la propiedad y el gobierno local no alcanzan un acuerdo para el desalojo.