Un error de redacción en una reforma de la Ley del Juego de Estonia costó al Estado unos 24 millones de euros (27,4 millones de dólares) al dejar fuera de la tributación a los casinos online durante todo un año. El fallo, detectado por un asesor jurídico del sector y confirmado en minutos por los modelos Claude y Gemini, llevó al exsecretario de Transformación Digital Luukas Ilves a desarrollar en pocas horas Apsakaleidja ("Buscador de Meteduras de Pata"), una herramienta que analiza los proyectos legislativos del Riigikogu y los clasifica por riesgo. De los 112 textos analizados, 102 están catalogados como de riesgo alto. El primer ministro Kristen Michal promueve ahora el uso de IA para revisar leyes y lanzó el programa Eesti.ai, con el objetivo de duplicar la productividad del país hacia 2035. En abril, el Ejecutivo envió al Parlamento un proyecto que autoriza a la Administración a automatizar procesos mediante soluciones digitales e inteligencia artificial. Michal ha sugerido que Estonia podría ser el primer país del mundo en crear identidades digitales oficiales para agentes de IA. Expertos en ética tecnológica, como Catherine Flick (Universidad de Staffordshire), recuerdan que la supervisión humana sigue siendo imprescindible. Responsables de la iniciativa defienden que la automatización se aplicará solo a decisiones regladas, con derecho de audiencia, auditoría y revisión humana cuando proceda.
