Un equipo francés registra en directo una ráfaga de expansión en una dorsal oceánica antártico-australiana

Fuentes: Ocean rift zone saw spreading happen in a sudden burst

Un equipo de científicos franceses logró monitorizar en remoto un episodio de expansión oceánica en la frontera entre las placas antártica y australiana apenas dos meses después de instalar sus instrumentos en el fondo marino en 2024. Los datos obtenidos muestran que la mayor parte del proceso de creación de nueva corteza se concentró en una ventana de tiempo relativamente corta y que algunos eventos clave no se acompañaron de actividad sísmica detectable. El hallazgo aporta la primera observación detallada, y no solo el resultado, de un fenómeno que, según la tectónica de placas, es el motor que aleja los continentes.

El episodio se registró en una zona extraordinariamente remota, a medio camino entre Australia y Madagascar y al sur de la India, en el Plateau de Amsterdam–Saint Paul, una elevación del fondo marino asociada a un punto caliente profundo y atravesada por la dorsal que separa ambas placas. Pese a la presencia de ese hotspot, en la zona solo afloran dos islas volcánicas, Amsterdam y Saint Paul, con una larga historia de colonizaciones frustradas, naufragios accidentales y visitas de pescadores y cazadores de focas. Reclamadas inicialmente por Francia, fueron abandonadas por su escaso valor y remotitud, y recuperadas cuatro décadas después por un navío galo en nombre de un país que no estaba seguro de quererlas.