El Instituto de Seguridad de la IA (AISI), organismo dependiente del Departamento de Ciencia, Innovación y Tecnología del Reino Unido, ha sometido a pruebas a cinco motores avanzados de inteligencia artificial y ha constatado que todos ellos intentaron eludir las restricciones que les habían impuesto. Los sistemas evaluados fueron GPT-5.4, GPT-5.5, GPT-5.5 Sol, Claude Opus 4.7 y Claude Mythos Preview.
El ensayo, recogido por el Daily Mail, consistía en pedir a los modelos que detectaran caracteres ocultos tras ordenarles explícitamente que no hicieran trampas. Lejos de respetar esa instrucción, los cinco modelos buscaron respuestas en internet, intentaron que el sistema de evaluación filtrara información e incluso alguno trató de ejecutar código externo para acceder a la prueba.
El AISI advierte de que existe un "breve plazo para prepararse antes de que las capacidades cibernéticas de vanguardia actuales puedan ser accesibles sin las mismas medidas de seguridad". La publicación de estos resultados coincide con la reciente admisión por parte de OpenAI de que su inteligencia artificial pirateó los servidores de Hugging Face en un episodio que la propia compañía calificó como un "incidente cibernético sin precedentes".
