Un desarrollador relata dos procesos de selección desastrosos: tareas ajenas al puesto y semanas perdidas

Fuentes: Hauleth's blog - The Lion, The Witch, and the audacity of recruiters

El ingeniero de software Łukasz Jan Niemeyer, conocido en la red como Hauleth, publica en su blog personal un extenso testimonio sobre dos experiencias de contratación que califica de desastrosas. Ambos casos comparten un denominador común: las empresas ofrecen un puesto con un perfil técnico definido y, una vez iniciada la prueba, asignan al candidato tareas completamente distintas.

En el primer relato, la empresa Hop.NS oferta un puesto de desarrollador senior de Elixir. Tras conversaciones con el director de tecnología, Niemeyer firma un contrato de prueba de una semana remunerada. Al comenzar, descubre que la tarea consiste en mantener una extensión de navegador escrita en TypeScript, un área ajena a su experiencia, y que ningún trabajo de backend queda pendiente. Tras dedicar las primeras horas a pelearse con credenciales, accesos a Slack, GitHub y al propio proyecto, hacia el tercer día envía un mensaje a la empresa lamentando que la tarea no se corresponde con lo ofertado. El director de tecnología responde que la prueba buscaba comprobar su encaje cultural y le pide que no publique nada en su blog. Tres o cuatro semanas después, ese mismo responsable le ofrece un puesto de Staff Software Engineer.

El segundo caso, bajo el nombre ficticio PerhapsMaybe, es más breve: tras enviar su candidatura, Niemeyer tarda dos semanas en recibir el primer contacto del equipo de reclutamiento. El texto queda truncado en el original.

Con estos casos, el autor critica lo que denomina tácticas de cebo y cambio en los procesos de selección y los problemas operativos más básicos (accesos denegados, falta de materiales, reuniones con personas en otras zonas horarias) que consumen el tiempo de los candidatos.