Un estudio publicado el 10 de septiembre revela que un coprolito de dinosaurio hallado en 2016 en la formación de Hell Creek contiene plumas tridimensionales y huesos de un ave acuática dentada, un hesperornitiforme. Este hallazgo, analizado mediante microtomografía computarizada, ofrece claves sobre la extinción de las aves primitivas tras el impacto del asteroide de Chicxulub. Los investigadores deducen que el plumaje de estas aves, diseñado para bucear y repeler el agua, ofrecía un aislamiento térmico inferior al de las especies que sobrevivieron. Durante el invierno global provocado por el impacto, que bloqueó la luz solar durante 15 años y redujo la temperatura media en 15 grados, estas aves no pudieron mantener su temperatura corporal. El estudio sugiere que la supervivencia de las aves modernas no se debió a una única causa, sino a la combinación de su pequeño tamaño, su dieta basada en semillas y la superior calidad térmica de su plumaje frente a las especies primitivas incapaces de volar.
