Un consorcio formado por las empresas alemanas Voodin Blade Technology y Anker-Tec, junto a las lituanas VMG Wood Invest y VMG Technics, proyecta levantar en Navarra la primera planta comercial del mundo de palas eólicas fabricadas con madera reciclable. La instalación, que requerirá una inversión de 100 millones de euros —de los cuales 48,18 procederán del Fondo de Innovación de la UE—, estará operativa en 2031 y creará alrededor de 450 empleos. La propuesta sustituye la fibra de vidrio, la fibra de carbono y las resinas epoxi por LVL (Laminated Veneer Lumber), un derivado del abeto nórdico laminado con adhesivos. Según Voodin, el cambio reduce un 78% las emisiones de CO2 del proceso de fabricación y abarata los costes cerca de un 20%. El problema que aborda es relevante: las palas actuales, difíciles de reciclar por su matriz polimérica, generan un volumen creciente de residuos —hasta 43 millones de toneladas en el mundo para 2050, según estudios científicos— y varios países europeos ya prohíben enterrarlas. Sin embargo, los datos técnicos aportados provienen de las propias empresas implicadas y no de auditorías externas; la ventaja ecológica depende de que la madera provenga de bosques sostenibles, y no habrá pruebas reales de durabilidad hasta que la fábrica entre en funcionamiento, ya pasada 2031.
