El conservacionista austríaco Raffael Hickisch, cofundador de la Reserva Natural Chinko en la República Centroafricana, ha transformado más de 40 terabytes de datos públicos de satélite y LIDAR en aplicaciones de código abierto para la protección de áreas naturales. Con la ayuda del agente de inteligencia artificial Shelley, de la plataforma exe.dev, Hickisch creó en pocas horas un primer prototipo de Five Megapixel Conservation, una herramienta que agrega en cuadrículas de 100 km² los recorridos de guardas, vehículos y aeronaves dentro de zonas protegidas de todo el mundo, y genera informes mensuales y anuales por área.
En paralelo, desarrolló una aplicación que descarga y procesa los escaneos LIDAR anuales de Austria —ficheros de hasta 15 GB cada uno— repartiendo el trabajo entre 100 máquinas virtuales en paralelo y aplicando un modelo de aprendizaje automático para clasificar objetos. A partir de la altura de la vegetación y la altitud, identifica los bosques más antiguos y los más amenazados. Tras tres meses, ha cubierto el 30% del país y publicado los resultados en Zenodo, el repositorio de acceso abierto gestionado por el CERN.
Para acercar estos datos al público, Hickisch programó además un videojuego estilo 'Settlers' en el que los jugadores pueden comprar parcelas, reforestarlas y descubrir tesoros; al hacer clic en una parcela, se muestran las alturas reales de los árboles registradas por el LIDAR. El científico subraya que la conservación carece de los presupuestos de industrias como la del petróleo y que estas herramientas nivelan las capacidades técnicas. Su objetivo es que al menos dos países adopten Five Megapixel Conservation en los próximos años.
