Un Boeing 787 Dreamliner perdió una de sus puertas mientras estaba estacionado en el aeropuerto de Mataveri, en Isla de Pascua, a 3.759 kilómetros de la costa sudamericana. El incidente ocurrió durante las operaciones de handling en tierra, sin pasajeros a bordo y sin que se reportaran heridos. Los ingenieros intentan determinar cómo se desprendió la puerta por completo.
Mataveri, uno de los aeropuertos más remotos del mundo, carece de instalaciones de mantenimiento pesado para aeronaves de fuselaje ancho. Las piezas de repuesto, herramientas y especialistas para un 787 —construido con materiales compuestos— deben trasladarse desde el continente, lo que mantendrá la aeronave en tierra durante un periodo prolongado.
La puerta del 787 utiliza un sistema tipo "plug" que, en vuelo, se sella por la propia presión de cabina. En tierra intervienen pestillos mecánicos, bisagras y mecanismos de asistencia. Para que se desprenda por completo estando estacionado, alguna de esas piezas falló: las bisagras, los topes de puerta o el procedimiento de handling. Los ingenieros aún no han identificado la causa raíz y revisan si hubo implicación de equipos de tierra o problemas de mantenimiento previos.
El caso recuerda al desprendimiento del tapón de puerta en un Boeing 737 MAX 9 en enero de 2024, aunque se trata de un evento de naturaleza distinta: ocurrió en tierra y afectó a una puerta completa, no a un plug. La investigación implicará a la aerolínea operadora, a Boeing y a las autoridades de aviación. Mientras tanto, la compañía deberá reubicar a los pasajeros y ajustar su operativa en una región donde cada aeronave cubre múltiples rutas.
