Los informáticos teóricos Nikhil Bansal, de la Universidad de Míchigan, y Haotian Jiang, de la Universidad de Chicago, han logrado el primer avance significativo en casi treinta años sobre la conjetura de Komlós, uno de los problemas abiertos más importantes de la teoría de la discrepancia combinatoria. Formulada a comienzos de los años ochenta por el matemático János Komlós, la conjetura sostiene que, al dividir un conjunto de objetos en dos grupos, es posible mantener la discrepancia por debajo de una constante universal, independientemente del número de dimensiones implicadas. Hasta ahora, la mejor cota conocida, obtenida por Wojciech Banaszczyk en 1998, dependía aún del tamaño del problema. El nuevo resultado, presentado en otoño de 2025, establece un límite que crece tan lentamente con el número de dimensiones que se acerca a una constante, incluso para cifras astronómicas de dimensiones. El enfoque se basa en una técnica algorítmica novedosa y ha sido calificado por otros investigadores como «un paso enorme hacia delante». Aunque la conjetura sigue sin demostrarse por completo, el hallazgo refuerza la sospecha de que Komlós estaba en lo cierto. El trabajo tiene posibles aplicaciones en investigación operativa, física y aprendizaje automático, al mostrar cómo sistemas muy complejos pueden reducirse a problemas más simples y analizables.
