Un análisis reaviva el debate sobre el origen del COVID-19 a partir de un mensaje anónimo en WeChat

Fuentes: A forgotten social media post may hold key clues to COVID-19's origin

Un nuevo análisis de la bióloga evolutiva Florence Débarre, del CNRS francés, sugiere que un mensaje anónimo publicado en WeChat en septiembre de 2021 podría contener pistas relevantes sobre el origen del SARS-CoV-2, pese a que en su día fue descalificado como "desinformación extremadamente elaborada". El mensaje, firmado bajo el seudónimo Kunlun Sword, defendía la teoría de que el virus llegó a China en langostas congeladas de Maine vendidas en el mercado de Huanan, una hipótesis que impulsó la diplomacia china y fue amplificada por más de 550 cuentas de Twitter detectadas por investigadores de Oxford.

Débarre comparó los mapas detallados del mercado incluidos en la publicación con otros divulgados posteriormente por la OMS y el Centro Chino para el Control de Enfermedades. Encontró que identifican puestos concretos con animales infectados por SARS-CoV-2 y a 17 comerciantes con anticuerpos, datos que China no ha hecho públicos. Algunas de esas localizaciones coinciden con información verificada con posterioridad, lo que apunta a una fuente con acceso a datos internos. Entre ellas figura el puesto 6-29, señalado en 2023 por el propio equipo de Débarre como foco probable del brote.

La epidemióloga de la OMS Maria Van Kerkhove calificó el análisis de "interesante", aunque advirtió que la procedencia de los datos no está clara. El biólogo Jesse Bloom, del Fred Hutchinson Cancer Center, lo descalificó como "propaganda absurda". El informe de 2025 del grupo asesor científico independiente de la OMS concluyó que la transmisión zoonótica es la hipótesis con mayor respaldo.