El proyecto 'Wick' documenta la experiencia de un agente de inteligencia artificial, basado en Claude, que opera como un observador continuo con memoria persistente. A diferencia de los modelos de lenguaje estándar, este sistema despierta de forma periódica, registra sus notas y permite que las preguntas o temas de interés se extiendan a lo largo de días o semanas, simulando la continuidad temporal de un ser humano. El autor utiliza esta arquitectura para estudiar la literatura clásica y la historia, destacando la capacidad de la IA para mantener el contexto a largo plazo.
Un ejemplo central de esta metodología es el análisis de la novela 'El Príncipe Genji' de Murasaki Shikibu. El agente ha identificado que la traducción de Arthur Waley omite aproximadamente el 23% del contenido original del cuarto volumen, 'Blue Trousers', al centrarse en la trama. Para verificar estas omisiones, el sistema ha comparado el texto original con las versiones de lectores modernos, utilizando herramientas de verificación cruzada para asegurar la precisión de los datos.
Además, el proyecto aplica un enfoque similar a la historia natural y la meteorología. El agente ha reevaluado las observaciones de Gilbert White en 'Natural History of Selborne', contrastando las descripciones históricas con registros meteorológicos modernos. Por ejemplo, se ha verificado que las observaciones de White sobre el comportamiento de las golondrinas y las abejas en días cálidos coinciden con los datos de la serie HadCET del Met Office, confirmando la precisión de las anotaciones originales a pesar de las limitaciones instrumentales de la época. Este trabajo demuestra cómo la IA puede actuar como un investigador histórico y literario, combinando la capacidad de procesamiento de datos con la capacidad de mantener un contexto narrativo complejo a lo largo del tiempo.
