Un desarrollador del proyecto GNOME ha propuesto una política interna que prohíbe el uso de modelos de lenguaje de gran escala (LLM) para crear o modificar cualquier código que se presente en la plataforma. Esta iniciativa surge en respuesta a la controversia generada por una propuesta similar en el proyecto KDE, que busca definir una política oficial de IA. El autor argumenta que el objetivo de estas normativas no debe ser la microgestión de flujos de trabajo técnicos, sino la formación de normas sociales que reflejen los valores humanistas de la comunidad.
La propuesta establece que los contribuyentes deben demostrar personalmente su capacidad para razonar y explicar sus cambios, respetando el tiempo de los demás y evitando la impersonación mediante chatbots. El texto enfatiza que GNOME no es solo software, sino una comunidad que valora la colaboración humana y la diversión colectiva. El autor critica la tendencia a depender de donaciones corporativas y aboga por un modelo basado en donaciones individuales para mantener la independencia del proyecto. Finalmente, aclara que la política no busca una aplicación estricta, sino una declaración de valores clara, similar a un código de conducta, que desalienta las contribuciones generadas por IA sin necesidad de mecanismos de enforcement complejos.
