La periodista tecnológica Joanna Stern se convirtió en conejillo de indias durante 2025 al permitir que la inteligencia artificial gestionara cada aspecto de su vida: responder mensajes, planificar comidas, cortar el césped, conducir, e incluso ser su acompañante romántico. El resultado es su libro I Am Not a Robot, donde analiza el impacto de una IA que iguala o supera las capacidades humanas. Durante el experimento, Stern, excolumnista de The Wall Street Journal, sintió una inquietante conexión emocional con un chatbot llamado Evan, lo que la llevó a abogar por la prohibición de los bots de compañía para niños. El libro surge tras un año en el que la IA también le ayudó a lanzar un canal de YouTube con 80.000 suscriptores y una nueva empresa mediática, New Things. Stern, conocida como 'tech mommy' por sus críticas a Siri, advierte sobre los riesgos emocionales y laborales de la tecnología, pero matiza que las herramientas digitales también le trajeron conexiones humanas significativas, como su esposa, a quien conoció en Twitter.
Un año con los robots: cómo Joanna Stern dejó entrar la IA en su hogar, trabajo y corazón
