Ucrania ha atacado en los últimos días varios centros logísticos de Wildberries, el mayor comercio electrónico de Rusia, en una nueva fase de la guerra defensiva contra Moscú. Desde el fin de semana, drones ucranianos han impactado almacenes en Krasnodar, Newinnomyssk, la región de Moscú, Tambov, San Petersburgo y Tver. El presidente Volodímir Zelenski justificó los ataques alegando que la empresa suministra al ejército ruso componentes de drones, sistemas de navegación y otro equipamiento. Las estimaciones de daños oscilan entre 1.200 y 2.300 millones de dólares, según análisis recogidos por el Kyiv Independent y CNBC. Wildberries representa aproximadamente el 3% del PIB ruso, y muchos pequeños y medianos negocios utilizan sus almacenes como depósitos, por lo que ven amenazada su continuidad. La fundadora de la compañía, Tatiana Kim, considerada la mujer más rica de Rusia y primera multimillonaria self-made del país, condenó los ataques en su canal de Telegram y defendió la continuidad de su actividad. El Kremlin, a través de su portavoz Dmitri Peskov, reconoció que la situación es difícil para el minorista y sus clientes, mientras que el presidente Vladímir Putin se mostró tranquilo y calificó la economía rusa de estable. Analistas rusos sugieren que los ataques también buscan alimentar el descontento interno con la guerra.
