Uber ha establecido un tope de 1.500 dólares mensuales de gasto en tokens por cada herramienta de inteligencia artificial destinada a programación, aplicable a todos sus empleados, según confirmó un portavoz de la compañía a Bloomberg. La medida, implementada en los últimos meses, afecta exclusivamente a software de codificación agentic como Cursor o Claude Code de Anthropic, y opera de forma independiente del resto de categorías de herramientas de IA.
La decisión responde a un desajuste presupuestario: Uber agotó en apenas cuatro meses el presupuesto de IA previsto para todo 2026, una partida fijada en 2025, cuando resultaba imposible anticipar el vertiginoso aumento de popularidad de los agentes de codificación, herramientas que consumen grandes volúmenes de tokens por sesión.
El analista Simon Willison calcula que, con dos herramientas activas por ingeniero, el techo anual se sitúa en 36.000 dólares por empleado, lo que equivale a aproximadamente el 11 % del paquete retributivo medio de un ingeniero de software de Uber en Estados Unidos, estimado en 330.000 dólares anuales según levels.fyi. Willison, que afirma gastar unos 1.000 dólares mensuales en tokens de Anthropic y OpenAI —aunque paga solo 100 dólares por proveedor gracias a planes individuales subvencionados ya no disponibles para grandes empresas—, subraya que el límite de Uber le dejaría todavía unos 500 dólares de margen al mes por herramienta. El caso ilustra la creciente tensión entre la apuesta corporativa por la programación asistida por IA y los costes reales de operar estos modelos a escala empresarial.
