A lo largo del siglo XX, la NASA y su predecesora, la NACA, emplearon de forma intensiva decenas de túneles de viento para ensayar y perfeccionar diseños de aviones, naves espaciales y otras estructuras. Las instalaciones se levantaron principalmente en el Centro de Investigación Langley, en Virginia, y en el Centro de Investigación Ames, en California, con variantes especializadas para reproducir altas velocidades, turbulencia, formación de hielo, ionización y otros fenómenos. Algunas de estas cámaras alcanzaban dimensiones enormes: la mayor todavía en funcionamiento es el túnel de 80 por 120 pies (unos 24 por 37 metros) del Ames Research Center. En la década de 1990, la conjunción de un excedente de túneles gubernamentales y los avances en simulación por ordenador provocó una consolidación de instalaciones y el derribo de varias de las más antiguas. Esta selección reúne fotografías históricas que ilustran la envergadura y la variedad de esos túneles a lo largo de un siglo de actividad. Las imágenes muestran desde enormes estructuras arquitectónicas hasta los vehículos y modelos colocados en su interior durante las pruebas aerodinámicas. El reportaje forma parte de la serie de ensayos fotográficos que Atlantic publica periódicamente para rescatar imágenes de archivo significativas de la historia de la ciencia y la tecnología.
